Emprendimiento Recursos Humanos Relaciones Laborales Extranjero

Entrevista a Shushanik Harutyunyan, estudiante de Erasmus+ en la Universidad de Cádiz. Por Margarita Gallego

Margarita Gallego (MG): Shushanik Harutyunyan es estudiante en la Universidad Estatal de Ereván (Armenia). Actualmente estudia en la facultad de Ciencias del Trabajo de Cádiz, en el marco del programa Erasmus+, donde cursa diversas asignaturas del grado de Relaciones Laborales y Recursos Humanos. A punto de finalizar su estancia, nos habla de su experiencia en la UCA y de la importancia de la movilidad entre estudiantes del mundo.

MG: ¿Cómo decidiste venir a estudiar a la Universidad de Cádiz?

SH: Es una historia muy interesante. Una vez conocí a una estudiante de intercambio de Francia en mi facultad. Ella tenía algunos problemas con su horario y yo la ayudé. Fue entonces cuando me habló de Erasmus+. Ella estaba muy impresionada de su estancia en nuestra universidad y de nuestro país en general. Había oído hablar de Erasmus y otros programas en los que podía participar, porque muchas veces nuestros profesores nos animaban a tomar parte en diferentes programas. Al hablar con esa estudiante de intercambio y al ver su entusiasmo, decidí dirigirme a la Oficina de Relaciones Internacionales y ponerme al tanto de los programas. Se trataba del fin del semestre y la directora de la Oficina de Relaciones Internacionales me dijo que no había muchos programas en aquel momento. Sólo que acababan de empezar a cooperar con la Universidad de Cádiz. No había oído nada de Cádiz antes, pero mi profesor me dijo: “No vaciles, la mejor oportunidad es aquella con la que te encuentras primero”. Sus palabras me ayudaron a tomar la decisión de aprovechar la oportunidad y ahora estoy convencida de que tenía razón.

No había oído nada de Cádiz antes, pero mi profesor me dijo: no vaciles, la mejor oportunidad es aquella con la que te encuentras primero”. Sus palabras me ayudaron a tomar la decisión y ahora estoy convencida de que tenía razón.”

MG: ¿Qué estudios cursas en Armenia y por qué elegiste estudiar en la Facultad de Ciencias del Trabajo?

SH: En mi universidad de origen estudio en la Facultad de Sociología que abarca tales especializaciones como como Recursos Humanos, Rerlaciones Públicas, Trabajo Social, etc, porque la Sociología es la base de todas estas profesiones. Sin embargo, la UCA no tiene facultad de Sociología. Hoy en día en todo el mundo la Sociología es ampliamente aceptada como una ciencia, no sólo como una profesión. RR.HH., Prevención de Riesgos Laborales, etc. sí que son profesiones. Siendo un buen sociólogo uno puede tener cualquiera de esas profesiones. Sólo hay que practicar un par de meses y, si tiene una buena base, estará preparado para una nueva profesión. La Sociología se halla en cualquier cosa y en cualquier parte del mundo. Hoy se habla ampliamente de ciencias interdisciplinarias. Si definimos cada ciencia como un lenguaje entonces tendremos dificultades a la hora de explicar muchos aspectos de la realidad social, porque no sabremos qué lenguaje usar para “hablar” sobre fenómenos. Pero hay muchos estudios interdisciplinarios y RR.HH. es uno de ellos. Y aquí se encuentran las diferencias entre la ciencia y la profesión. Ahora la sociología es mi pasión, pero también me interesan las subdisciplinas de esta ciencia, como RR.HH.

MG: ¿Cuáles eran tus expectativas antes de venir a Cádiz?

SH: Trataba de no tener expectativas y deseos antes de venir aquí. Prefiero que la vida me sorprenda. Prefiero ser descubridora, porque cuando tienes planes y expectativas hay una gran probabilidad de que la vida te responda de otra manera o no te dé nada en absoluto dejándote frustrado. Justo antes de venir aquí estaba abierta para algo nuevo, algo genial, me gustan los desafíos y aventuras.

MG: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la ciudad?

SH: Lo más sorprendente para mí es que la gente andaluza es muy parecida a la gente armenia, la de mi país. Las dos son muy abiertas, emocionales, amables. Nunca sentí un choque cultural aquí. Incluso los platos tradicionales son similares. Por ejemplo, el arroz con leche es también típico de Armenia. Durante el curso del español mis profesores siempre hacían comparaciones entre el español y otros idiomas europeos y cada vez que sentía que teníamos las mismas estructuras de pensamiento lingüístico en Armenia.

la gente andaluza es muy parecida a la armenia: son muy abiertas, emocionales y amables. Nunca sentí el choque cultural. Incluso los platos tradicionales son similares. Por ejemplo, el arroz con leche es también típico de Armenia”

MG: ¿Y de la universidad y del sistema educativo?

SH: En el sistema educativo lo más sorprendente es que los estudiantes hablan con los profesores de manera informal, tuteando. Les llaman sin usar títulos como señora, señor o profesor. En Armenia tenemos relaciones cálidas con nuestros profesores, pero tratamos de mantener la formalidad.

MG: ¿Cómo ha sido tu acogida por la comunidad universitaria y por la ciudad en general y con qué obstáculos o dificultades te que has encontrado a tu llegada y durante tu estancia?

SH: Como he mencionado nunca he sentido un choque cultural aquí. Aquí la gente y las relaciones entre la gente son muy parecidas. La gente es muy sincera, tal como es. Por ejemplo puedo preguntar a mi profesor dónde puedo reparar mis gafas rotas o probar la mejor paella en Cádiz, y es normal.

Hay una expresión que me encanta: “Todo el mundo sonríe en el mismo idioma”. Y para mí Cádiz realmente es una ciudad sonriente. Me encanta Cádiz”

Tengo muchos amigos aquí y sin ellos habría sido más difícil para mí. Por ejemplo, hay una chica que me ayuda a aprender español todos los días, otra me da consejos sobre qué hacer en Cádiz, qué tarea tenemos, etc. No me imponen nada. Son gente fantástica y yo nunca olvidaré los grandes momentos que hemos vivido juntos. La única dificultad para mí es el lenguaje. Pero hay una expresión que me encanta: “Todo el mundo sonríe en el mismo idioma”. Y para mí Cádiz realmente es una ciudad sonriente. Me encanta Cádiz y siento lo mismo por su parte.

MG: ¿Qué es lo que más te ha gustado de la UCA en general y de la Facultad de Ciencias del trabajo en particular y en qué aspectos crees podría mejorar?

SH: Hay muchas cosas que me gustan en la UCA. Por ejemplo el edificio. Es muy luminoso y personalizado para la educación inclusiva. Me gusta la biblioteca donde he pasado la mayor parte de mi tiempo. También me gusta el ambiente social, debo mucho a mis profesores de lo que he recibido no sólo un apoyo académico y profesional, sino también personal.

Solo espero que la UCA disponga de más asignaturas en inglés. Así se promoverá la movilidad internacional y se desarrollará aún más la calidad de la educación.

MG: ¿Qué diferencias y parecidos destacarías entre la Universidad Estatal de Ereván de donde cursas tus estudios y la Universidad de Cádiz?

SH: En mi opinión hay más diferencias que similitudes. Por ejemplo, en mi universidad no podemos elegir asignaturas. Tampoco podemos elegir ir a clases por la mañana o por la tarde. Todo se decide por el personal de la universidad. Para la evaluación tenemos una escala de 20 puntos, con dos exámenes escritos y uno oral. No hay test, debemos escribir textos y párrafos largos. Las clases en sí son interactivas y nosotros tenemos que hacer la tarea todos los días, así como leer mucho para pasar los exámenes. Solo las notas que has sacado durante las clases no son suficientes. La educación está orientada sobre todo al texto. No puedes llegar tarde a las clases porque los grupos son pequeños y si entras tarde molestas el proceso educativo.

No sé cómo es aquí, pero en mi universidad suelen haber discursos sobre la educación y los estudiantes forman la mayor parte de esos discursos. Hay muchas personas que están insatisfechas con la calidad de nuestra educación. Pero francamente dicho, creo que tales discursos son importantes para renovar el sistema educativo. Para mí era importante estar aquí porque he visto muchas cosas que me gustaría ver también en mi universidad. No quiero que mi estancia aquí sea sin resultados. ¡Quiero ser el puente entre estas dos instituciones académicas, porque yo y mis amigos somos los primeros estudiantes de Armenia y es un trabajo responsable para nosotros!

MG: ¿Recomendarías a otros estudiantes en Armenia que vinieran a estudiar a Cádiz? ¿Qué consejos les darías antes de venir?

SH: Voy a recomendar encarecidamente a mis amigos de Armenia que vengan a estudiar aquí. Tal vez les aconseje que sean abiertos y traten de aprender todo lo que puedan. Yo no hablo sólo de los estudios, lo más importante para cada persona es la cultura, el idioma y otros aspectos que les puedan resultar interesantes.

MG: ¿y a tus compañeros y compañeras aquí?

SH: También recomiendo encarecidamente a los estudiantes de Cádiz que vayan a Armenia a hacer su Erasmus. Tendrán una experiencia fantástica en un país que no es Asia y ni Europa y representa una auténtica mezcla de ambos. Por ejemplo, somos el primer país que adoptó el cristianismo como religión oficial y nuestro capital es más antiguo que Roma. Comida deliciosa, acogida muy cálida, naturaleza agradable y lo más importante, buenas oportunidades de educación.

Me alegraría mucho si alguien intentara mantener el contacto conmigo. Estaría encantada de guiar a todos que fueran de la UCA a mi país y les daría bienvenida a nuevos amigos. Así que es la hora de recoger la maleta e ir a Armenia.

recomiendo encarecidamente a los estudiantes de Cádiz que vayan a Armenia a hacer su Erasmus. Tendrán una experiencia fantástica en un país que no es Asia y ni Europa y representa una auténtica mezcla de ambos”

MG: ¿Qué ventajas ofrecen los programas de movilidad internacional para los estudiantes? ¿Qué ventajas e inconvenientes destacarías?

SH: Creo que los estudiantes de todo el mundo tienen la necesidad de la movilidad, porque ésa ayuda a superar los estereotipos que diferentes países tienen entre sí. Por ejemplo, aquí tengo una amiga musulmana. Nunca he conocido a musulmanes antes y cuando alguien me pregunta sobre ellos repito lo que he oído de los medios de comunicación. Pero ahora sé que todo lo que leemos en los libros, vemos en las películas y en los medios de comunicación son solo un conocimiento ideológico común. Debemos conocernos personalmente.

Cuando uno empieza a vivir en un ambiente extranjero empieza a reconocer y querer a su gente. Existen valores creados por una nación pero que tienen un impacto universal. Debemos estar al tanto de ellos, y estos programas de movilidad pueden servir para lograr esa meta. Erasmus me ayudó a crear mi propia visión del mundo y creo que ahora me he hecho mejor en el sentido personal y profesional.

Ahora sé que todo lo que leemos en los libros, vemos en las películas y en los medios de comunicación son solo un conocimiento ideológico común. Debemos conocernos personalmente.”

MG: Para finalizar: ¿qué consejos darías a otros estudiantes que como tú, vayan a viajar a otras universidades con un programa de movilidad internacional?

SH: Quiero decir que nadie puede descubrir el mundo para ti. Si estás leyendo esto, no lo pienses dos veces, aprovecha la oportunidad. Nada es fácil, pero también no hay ninguna dificultad.

“nadie puede descubrir el mundo para ti. Nada es fácil, pero tampoco difícil”

Tener sólo 19 años e ir a vivir lejos de tu casa y tu gente no es fácil.

Erasmus+ me hace reevaluar mi vida, mi educación.

Richard Bach ha escrito una hermosa historia llamada “Juan Salvador Gaviota”. Se trata de una gaviota que es la encarnación perfecta de la idea del vuelo y que muestra que “no hay fronteras”, que “la idea del vuelo es un paso hacia la verdadera esencia y “la verdadera belleza del vuelo “!

P.S. ¡Adelante!

MUCHAS GRACIAS


Datos de contacto de la alumna Shushanik Harutyunyan

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